Chacho Muller: “Nada iguala los colores de un atardecer islero”

Se llamaba Rodolfo Antenor Müller, había nacido en el Barrio de La Tablada, en la ciudad de Rosario (SF), un 2 de enero de 1959. De pequeño empezó a estudiar guitarra y piano. Luego integro grupos de folklore, formando INTI SUMAJ junto al charanguista Jaime Torres y los pianistas Hilda Herrera y Edgard Tucho Spinassi. Se destaco como un compositor, arreglador, ejecutor de la guitarra y piano, autor de grandes obras de la música folclórica argentina.

Su obra fue grabada en la década del ’70 por Mercedes Sosa, Los Trovadores, Buenos Aires 8, Los Cantores de Quilla Huasi, Hilda Herrera, Daniel Toro, Miguel “Zurdo” Martínez, Suma Paz, Raúl Carnota, entre otros.

Se vuelve un referente ineludible en cuanto al cancionero del litoral, se destacó con el género canción litoraleña, con un alto vuelo poético y armonías avanzadas, su forma de componer era muy exigente, para él las obras debían tener un nivel que justificara su difusión, en sus canciones no hay nada fuera de lugar. Su obra aborda con preciso conocimiento el paisaje del Río Paraná y sus islas, narra los pesares y andanzas de la gente que habita sus islas, le canta a “ese cortador de paja” que suda barro en las islas, a la mujer que espera a su hombre que fue a pescar y “es muy tarde y no vuelve”, a los pescadores y el atardecer islero.

Rosarino de pura cepa, su búsqueda constante fue por darle una identidad musical a la Ciudad, la cual logró. Hoy es un referente indiscutido. Compuso temas sobre pasajes históricos, como el triunfo dedicado al Abanderado Grandoli, joven rosarino miembro de una familia tradicional de la ciudad, caído en la Batalla de Curupaity en la Guerra del Paraguay, o “Las dos Juanas” dedicada a Juana Manso y Juana Blanco maestras pioneras de la educación pública. También narró con precisión la Batalla de San Lorenzo, donde el Rosarino Celedonio Escalada aportó sus tropas para el combate.

De notable sensibilidad para componer, entre sus obras cumbres podemos citar “La isla”, “Creciente de nueve lunas”, “Mujer de la isla”, “Pescadores de mi río”, “Corazón de curupí”, “Ay soledad”, “Pampa gringa”, etc

En 40 años de trayectoria Chacho Muller sólo tuvo dos propuestas para grabar sus temas y que queden registrados discográficamente: el primero fue producido en 1988 por el sello Redondel, gracias a la gestión de Rafael Ielpi, y el segundo en 1999 por Ediciones Musicales Rosarinas. Este último trabajo, de notable calidad, titulado “Monedas del sol” estuvo producido artísticamente por Jorge Fandermole y participa como músico y arreglador el entrerriano Carlos “negro” Aguirre. Participaron Myriam Cubellos, Suma Paz, Hilda Herrera, Carlos Pino, el Zurdo Martínez, Mercedes Sosa, entre otros.

Suma Paz, guitarrista y cantante del canto surero, opinó que “Chacho Muller representa como músico esa fusión extraordinaria que tiene el paisaje de la provincia de Santa Fe. La música de Chacho fusiona Litoral y Pampa Agraria (cielos, islas, río y pampa)”. También Atahualpa Yupanqui en 1965 dijo “Chacho, aunque usted no componga más nada, cosa que dudo mucho, con “La isla” ya ha cumplido su deber de músico”.

Falleció en Rosario un día 23 de mayo del año 2000. Sus cenizas descansan en el Río Paraná, frente a las islas de Los Marinos, sitio donde pasó sus horas de esparcimiento, nadando, pescando y compartiendo la amistad y su familia.

Hoy constantemente se le rinde homenaje, la Escuela Primaria Nº 1372, ubicada en la esquina de Cumparsita y Avellaneda, en el Barrio Tío Rolo de Rosario lleva su nombre, espectáculos se brindan para recordar su obra como sucedió en el Teatro La Comedia con la Orquesta de Cámara Municipal, el escenario de la Peña “El Aserradero” lleva su nombre.

Marcelo F. Muiños